jueves, 15 de marzo de 2012

Desde el Interior


Tal vez pienses que sea innecesario
por más inútil que parezca o fuese
el amor de aquel joven solitario,
el cual resiste pero no envejece.

Tal vez sientas la misma inquietud…
Es compresible, cualquiera la siente,
ya que entonces por ti su juventud
va marchitando, curiosa y demente.

A veces es difícil. Muchas veces
intentara exprimir  su corazón
y así dejar salir sin intereses
un caudal moribundo de pasión.

En sus noches, profundas, infinito
es el fastidio de su intenso horror.
Para él gritará: “¡Te necesito!”
Pero en verdad fallecerá de amor.

Dudoso, convencido en lo imposible
que es ganarte cualquier estimación,
dudoso cruzará el indescriptible
pasadizo que encierra perdición.

Así consuma inútil su existencia,
tan Solitario, demente y curioso…
Así maldice fuerte su conciencia
al entender la verdad… Tan dudoso.

Entiéndelo, por más inútil que es
sabrás siquiera que él descansará…
Lo dice el interior de su vejez,
¿y cuan bastante su alma esconderá?

sábado, 3 de marzo de 2012

Un Estigma



Me es complicado concertar la edad que poseía cuando ocurrió. Tal vez la sombra del recuerdo se desvanece con cada intento de esclarecerla, pero da igual el tiempo específico en el cual sucedió el hecho, lo único que permanece es el sello inalienable de la conmoción generada.

Un sol cegador impregnó mi faz anímica. Corría a desazón por regresar en el momento adecuado. Lo muros correspondíanse con pesaroso abrigo.

Evoco pues una época en donde un pequeño, extrañamente atiborrado de pensamientos irregulares, suponía disfrutar del espacio sagrado, para muchos, nombrado “descanso”.
Una institución, un poco confusa en cuanto a la destinación de sus áreas  era la cárcel de todo joven que ansía abandonar su jornada y concentrarse en sus diversiones. Para mí era un caudal de personas extrañas… En esa hora de libertad para jugar y desasosegarse, para mí  sólo significaba un período más.

De  la mano al desconcierto fui adentrándome en un lugar apartado de mi salón de clase. Caminaba a la intemperie. De pronto, aquella alarma que aqueja cualquier sentimiento de los que me rodeaban vibró con imponente sonido… Era el timbre de regreso a clases.
Lamentablemente, siendo el niño juicio que siempre llega temprano me vi obligado a correr como alma que lleva el diablo. Antes de esto los pasillos ya habían sido evacuados, pues me entretuve ayudando a una docente.

El viento golpeaba mi rostro con un augurio inquietante. Recuerdo subir por unos salientes del desagüe en una parte silvestre de la institución. Aquí, con improvisado esfuerzo intenté dar un salto para continuar por la acera, pero fallé.
Apunto en la velocidad a la que corría. Simplemente, el impulso con el que caí —mi rostro contra una esquina del desagüe— fue suficiente para romper mi nariz.
Recuerdo ver un intenso color rojo rodeado de un haz negro como la noche. Aturdido, me levanté… En cuestión de segundos volví a caer fulminado.  

La marca de mis emociones rondaba en la oscuridad. Al abrir mis ojos, mis pies parecían flotar. Al caer en cuenta varias personas me llevaban en brazos para la rectoría, creo que en un intento de encontrar un botiquín.
Después del azaroso suceso, en una semana accedí a una operación para que fuese enderezado mi tabique.  La zozobra posquirúrgica atenuó mi desempeño social, claro, el de asistir a la institución, y en los días siguientes padecí el tormento de los tratamientos y revisiones médicas. 

martes, 14 de febrero de 2012

Te Digo Adiós...


“Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida
aunque toda la vida siga pensando en ti”.
Jose Angel Buesa

¡Oh ligero carruaje! ¡Oh jinete bandido!
Te robaste en robustos caballos, tú, rodante,
el tesoro más digno que es brindado… ¡El olvido!
¡Oh jinete bandido! ¡Oh destino triunfante!

Así se lanza aullido con base adamantina;
Así es puesto el grito en orbes contrapuestos.
Nefasta rueda hacia nosotros encamina
el fin de nuestro encuentro, el fin de aquellos textos.

Olvidarte es tal como suele ser, imposible.
¡Intentarlo es inútil! ¡Inútil es hacerlo!
No celebres mi adiós, que por Dios, ¡es terrible! 
pues quizá al recordarme habrás de cometerlo...

Pero el lucero sigue errando en la ribera
mientras el barco parte  y vuelve hacia el abismo.
Te dejo vivo el brillo, fragancia y primavera.
Ya me dirijo al cosmos de muerte y cataclismo.

Te dejo la nobleza que calma y torna tierno
al más tosco viajero, al más violento hombre.
Te dejo un sano orden, me llevo infecto invierno.
¡Oh mujer, no te olvides de mi dolido nombre!

viernes, 27 de enero de 2012

A mi Madre

Cual Níobe clemente que a los dioses suplica:
“¡Tan sólo uno dejadme!”, por sus hijos llorando,
así mi madre sufre y su voz sacrifica…
¡Un llanto milenario derramara enlazando
entre su piel la flecha que mi vida complica!
Gentil su compostura deja ver meditando
mientras vigila el barco de mi existencia pálida,
brindando un rayo fértil con su mirada cálida.

Su tez vale los lirios, y laurel su corona;
sus rizos poco a poco nevados, cristalinos,
su fuerza atestiguan, y su luz, querendona,
entre tinieblas crudas despliega haces divinos.
Su pecho es fortaleza que temiera burlona
la emperatriz del miedo… ¡Oh miedos diamantinos!
Así, mi madre alienta mi espíritu dolido…
¡Mi madre pacifica la angustia de mi olvido!

miércoles, 11 de enero de 2012

A Su Debido Momento

Ya hoy… Cualquiera ha escuchado
la voz que emana incomprensible,
la voz que nunca han descifrado.
Aquella, libre e irresistible.

Alojada en su fin de estrellas
al oído agudo encanta.
Produciendo al clarín centellas…
cual desdén con furor espanta.

Ninguno disuelve el cortejo:
a un muñón del cuerpo, incentiva.
Al niño, al joven, al viejo,
a cualquiera muerde o motiva.

Comprendo su fin: melodía…
melodía al blasfemo son.
Recuerdo el por qué no reía:
es la voz la fatal canción.

jueves, 29 de diciembre de 2011

A Vísperas de Año Nuevo

Al fin se consuma este año… Quisiera decir que lo convertí en algo diferente, como fue la promesa nacida a finales del 2010. Que fue un año lleno de metas cumplidas; lleno de alegrías o tan siquiera con un menor índice de dolencias… Al fin y al cabo a secas fuera todo una mentira. Sólo puedo decir que fue un año improductivo; Con una que otra entrada, pues en este sentido fue casi nulo el contenido subido al sitio. 

Únicamente me dirijo a aquellos a quienes les ha gustado mi poesía, con el fin de que no se desanimen, simplemente les transmito que han ocurrido una serie de problemas que me han impedido generar material artístico, por lo cual espero este próximo año vean florecer de nuevo este lugar, este mundo en donde deposito mi más profundo sentir… 

Ahora ya en vísperas muchos se embriagarán y se llenarán de deudas (para que negarlo), pero según me impone la experiencia: Lo importante es el momento… Triste realidad. 
Sin más les deseo un Feliz Año Nuevo hasta la llegada de nuevos textos y poesía singular.
¡Nos vemos!   

sábado, 3 de septiembre de 2011

Sustancia


Fallaron los espasmos… Descontrol y delirio.
¡Cuán feliz se siente un hombre al librar tantos daños!
No queda más que un viejo y azulejo martirio;
No queda más que un cielo de esos íntimos años.

El duro y grueso orgullo, tan sólo manchas deja.
El día nuevo limpia codicia que le aqueja.

Y  bravo asienta impulso a la difusa esfera
en donde añora al fin contrarrestar su espera.

Pero, ¿a qué se debe tan simulado clima?
¿Tan deseado tiempo?, ¿tan anhelada cima?

Un corazón vacío, estrecho entre murales,
aislado en lo profundo de una infeliz caverna.
Atiborrado, en fin, de pestes infernales…
Lo único que espera es la noción interna.  

viernes, 14 de enero de 2011

Cartas de Werther... Tan Semejantes a lo que Siento.

19 DE OCTUBRE
“¡Ay de mí! Este vacío, este horrible vacío que siente mi alma... Muchas veces me digo: “Si pudiera un momento, uno solo estrecharla contra mi corazón, todo este vacío se llenaría.”

27 DE OCTUBRE
“Es cosa de arañarse y romperse la cabeza considerar lo poco que valemos unos para otros. ¡Ay de mí! Nadie me dará el amor, la alegría, el goce de las felicidades que no siento dentro de mí. Y aunque no tuviera el alma llena de las más dulces sensaciones, no sabría hacer dichoso a quien
en la suya careciese de todo.”

27 DE OCTUBRE POR LA NOCHE
“¡Siento tantas cosas..., y mi pasión por ella lo devora todo! ¡Tantas cosas! . . . ¡Y sin ella todo se reduce a nada!”

3 DE NOVIEMBRE
“Sólo Dios sabe cuántas veces me he dormido con el deseo y la esperanza de no despertar jamás. Y al día siguiente abro los ojos, vuelvo a ver la luz del sol y siento de nuevo el peso de mi existencia.

(Autor: Johann Wolfgang von Goethe-Las Penas del Joven Werther)

martes, 7 de diciembre de 2010

¿Qué Gustas?


Feliz mil veces quien da un abrazo fuerte,
pues tiene a quien brindarlo, así no le conozca.
Feliz absurdamente quien goza de esta suerte…
¡Ninguno abraza un trapo de ropa sucia y tosca!

Sumisos ante nubes que crean sus ensueños,
ilusos ante el cambio que esconden tras las sombras
demonios ingeniosos, astutos grandes dueños
de todo el poderío que tienes y no nombras,
¿tendrán placer alguno ardiendo ante esos leños,
serán felices? ¿por qué nunca te asombras?
Sentirás pesadumbre, amiga noble y justa…
Ni siquiera hasta entonces sabrás lo que te gusta.

Disparidad