martes, 14 de febrero de 2012

Te Digo Adiós...


“Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida
aunque toda la vida siga pensando en ti”.
Jose Angel Buesa

¡Oh ligero carruaje! ¡Oh jinete bandido!
Te robaste en robustos caballos, tú, rodante,
el tesoro más digno que es brindado… ¡El olvido!
¡Oh jinete bandido! ¡Oh destino triunfante!

Así se lanza aullido con base adamantina;
Así es puesto el grito en orbes contrapuestos.
Nefasta rueda hacia nosotros encamina
el fin de nuestro encuentro, el fin de aquellos textos.

Olvidarte es tal como suele ser, imposible.
¡Intentarlo es inútil! ¡Inútil es hacerlo!
No celebres mi adiós, que por Dios, ¡es terrible! 
pues quizá al recordarme habrás de cometerlo...

Pero el lucero sigue errando en la ribera
mientras el barco parte  y vuelve hacia el abismo.
Te dejo vivo el brillo, fragancia y primavera.
Ya me dirijo al cosmos de muerte y cataclismo.

Te dejo la nobleza que calma y torna tierno
al más tosco viajero, al más violento hombre.
Te dejo un sano orden, me llevo infecto invierno.
¡Oh mujer, no te olvides de mi dolido nombre!

viernes, 27 de enero de 2012

A mi Madre

Cual Níobe clemente que a los dioses suplica:
“¡Tan sólo uno dejadme!”, por sus hijos llorando,
así mi madre sufre y su voz sacrifica…
¡Un llanto milenario derramara enlazando
entre su piel la flecha que mi vida complica!
Gentil su compostura deja ver meditando
mientras vigila el barco de mi existencia pálida,
brindando un rayo fértil con su mirada cálida.

Su tez vale los lirios, y laurel su corona;
sus rizos poco a poco nevados, cristalinos,
su fuerza atestiguan, y su luz, querendona,
entre tinieblas crudas despliega haces divinos.
Su pecho es fortaleza que temiera burlona
la emperatriz del miedo… ¡Oh miedos diamantinos!
Así, mi madre alienta mi espíritu dolido…
¡Mi madre pacifica la angustia de mi olvido!

miércoles, 11 de enero de 2012

A Su Debido Momento

Ya hoy… Cualquiera ha escuchado
la voz que emana incomprensible,
la voz que nunca han descifrado.
Aquella, libre e irresistible.

Alojada en su fin de estrellas
al oído agudo encanta.
Produciendo al clarín centellas…
cual desdén con furor espanta.

Ninguno disuelve el cortejo:
a un muñón del cuerpo, incentiva.
Al niño, al joven, al viejo,
a cualquiera muerde o motiva.

Comprendo su fin: melodía…
melodía al blasfemo son.
Recuerdo el por qué no reía:
es la voz la fatal canción.

jueves, 29 de diciembre de 2011

A Vísperas de Año Nuevo

Al fin se consuma este año… Quisiera decir que lo convertí en algo diferente, como fue la promesa nacida a finales del 2010. Que fue un año lleno de metas cumplidas; lleno de alegrías o tan siquiera con un menor índice de dolencias… Al fin y al cabo a secas fuera todo una mentira. Sólo puedo decir que fue un año improductivo; Con una que otra entrada, pues en este sentido fue casi nulo el contenido subido al sitio. 

Únicamente me dirijo a aquellos a quienes les ha gustado mi poesía, con el fin de que no se desanimen, simplemente les transmito que han ocurrido una serie de problemas que me han impedido generar material artístico, por lo cual espero este próximo año vean florecer de nuevo este lugar, este mundo en donde deposito mi más profundo sentir… 

Ahora ya en vísperas muchos se embriagarán y se llenarán de deudas (para que negarlo), pero según me impone la experiencia: Lo importante es el momento… Triste realidad. 
Sin más les deseo un Feliz Año Nuevo hasta la llegada de nuevos textos y poesía singular.
¡Nos vemos!   

sábado, 3 de septiembre de 2011

Sustancia


Fallaron los espasmos… Descontrol y delirio.
¡Cuán feliz se siente un hombre al librar tantos daños!
No queda más que un viejo y azulejo martirio;
No queda más que un cielo de esos íntimos años.

El duro y grueso orgullo, tan sólo manchas deja.
El día nuevo limpia codicia que le aqueja.

Y  bravo asienta impulso a la difusa esfera
en donde añora al fin contrarrestar su espera.

Pero, ¿a qué se debe tan simulado clima?
¿Tan deseado tiempo?, ¿tan anhelada cima?

Un corazón vacío, estrecho entre murales,
aislado en lo profundo de una infeliz caverna.
Atiborrado, en fin, de pestes infernales…
Lo único que espera es la noción interna.  

viernes, 14 de enero de 2011

Cartas de Werther... Tan Semejantes a lo que Siento.

19 DE OCTUBRE
“¡Ay de mí! Este vacío, este horrible vacío que siente mi alma... Muchas veces me digo: “Si pudiera un momento, uno solo estrecharla contra mi corazón, todo este vacío se llenaría.”

27 DE OCTUBRE
“Es cosa de arañarse y romperse la cabeza considerar lo poco que valemos unos para otros. ¡Ay de mí! Nadie me dará el amor, la alegría, el goce de las felicidades que no siento dentro de mí. Y aunque no tuviera el alma llena de las más dulces sensaciones, no sabría hacer dichoso a quien
en la suya careciese de todo.”

27 DE OCTUBRE POR LA NOCHE
“¡Siento tantas cosas..., y mi pasión por ella lo devora todo! ¡Tantas cosas! . . . ¡Y sin ella todo se reduce a nada!”

3 DE NOVIEMBRE
“Sólo Dios sabe cuántas veces me he dormido con el deseo y la esperanza de no despertar jamás. Y al día siguiente abro los ojos, vuelvo a ver la luz del sol y siento de nuevo el peso de mi existencia.

(Autor: Johann Wolfgang von Goethe-Las Penas del Joven Werther)

martes, 7 de diciembre de 2010

¿Qué Gustas?


Feliz mil veces quien da un abrazo fuerte,
pues tiene a quien brindarlo, así no le conozca.
Feliz absurdamente quien goza de esta suerte…
¡Ninguno abraza un trapo de ropa sucia y tosca!

Sumisos ante nubes que crean sus ensueños,
ilusos ante el cambio que esconden tras las sombras
demonios ingeniosos, astutos grandes dueños
de todo el poderío que tienes y no nombras,
¿tendrán placer alguno ardiendo ante esos leños,
serán felices? ¿por qué nunca te asombras?
Sentirás pesadumbre, amiga noble y justa…
Ni siquiera hasta entonces sabrás lo que te gusta.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Verano Inexpugnable


Que deliquio el que cae sobre mí…
La lluvia ni escandalosa ni suave,
ni cesante ni férvida intuí.
Ya sólo de liviana vuela el ave
como de vacuo el cuerpo mío rompe;
y pálido, se frunce y se deshace…
El piso suena, suena y se corrompe
la paz mía, mi calma… “Aquí yace
un caballero noble, quien entiendo
haber venido triste a este paraje
por ver de nuevo el rostro, sucumbiendo,
de su sublime amada…” ¡Oh pasaje
que trajiste al testigo de mi suerte!
¡Oh dolor de un verano inexpugnable!
El deliquio que turba hacia la muerte,
que llegó de repente, e inefable,
es por ella, al mirarla allí abajo
llena en flores y fúnebres ropajes…
Y este hombre, quien viene cabizbajo
y comenta de mí, ¡oh personajes!,
es su hermano… ¿Acaso siento el frío?
¿Acaso se semejan mis pesares
a los de alguien herido en un sombrío
desastre? ¡Ah! llevadme a inmundos mares,
llevadme inmunda selva, que ¡ay!, fallezco…
Ya, sólo Dios lo sabe, si en sus valles
reposará con él… ¡Oh Dios! ¿Merezco
perderla? Llévame a ella… ¡No me falles!

lunes, 23 de agosto de 2010

Coreadme en el Gehena



Maldita el alma al averno, vencida,
en negruras inmersa has poseído;
siniestro abrigo brindaste al dolido
infundida en las cuencas de mi vida.

Marfil del cielo en el alba escondida
de los rayos profundos del olvido,
germina como el clavel colorido…
manifiesto en tu vida dividida.

Heme rendido aquí gritando al vuelo:
¡soy el guerrero recio en fuerte duelo
par del destino oscuro, duro y cruel!

Caballero que muerde tez de hiel
gritaré en el abismo vivo amado:
¡nunca elegí haberme enamorado!

sábado, 14 de agosto de 2010

Arrepentimiento







Un trago de agua nueva confundió mi acento; 
fue un sorbo presuroso, no lo supe beber.
Mis labios se entregaron, por lo cual me arrepiento.
¡Jamás hubiese dado mi soberbia a perder!

Aquel maldito trago debilitó mi intento
de lograr indolente rechazar el querer.
Hoy me arrepiento, tonto, con un clemente aliento.
¡Jamás hubiese dado mi soberbia a perder!

La copa esplendorosa que derrama al amor
se derramó a caudales en mi vil conocer.
Me siento, indispuesto, sin hallarle favor

a este veneno negro, destructor de mi ser.
Surgió melancolía, desengaño y horror…
¡Jamás hubiese dado mi soberbia a perder! 

sábado, 3 de julio de 2010

Amor Mío

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Amor mío es una herida
que mi pecho abre y hace vulnerable.
¡Amor mío de mi vida!
¡Cuánto dolor incrustas incurable!

Palpitas frágil, constante
al ritmo fúnebre de un vil tambor
¡Anuncias triste y distante
el rito inicuo de un futuro ardor!

Amor mío, siempre exprimes
el fruto negro de un cruel desencanto
¿Acaso el gozar reprimes
y guardas quieto el horror con un manto?

Alejas toda exigencia…
Conviertes miedo en una inmensa opción.
¿Acaso está tu existencia
limpiando fuerza como ansiosa unción?

Alimentas desconfianza,
alimentas la gris desilusión…
Diseccionas mi esperanza
abatiendo la verde ensoñación.

Amor mío, ¿es una herida
la que infringís en mi enfermizo pecho,
o serás siempre en mi vida
una desgracia que se aferra al hecho
de una existencia dolida?

Disparidad